Vivir con esquizofrenia es un proceso, y nadie debería atravesarlo solo.
La esquizofrenia es una condición de salud mental a largo plazo que afecta la manera en que una persona piensa, siente y percibe el mundo que la rodea. Vivir con esquizofrenia puede ser difícil, tanto para la persona diagnosticada como para quienes se preocupan por ella.
Aunque no existe una cura, la buena noticia es que, con un plan de tratamiento adecuado que incluya medicamentos, apoyo y terapia continua, muchos adultos que viven con esquizofrenia pueden llevar una vida plena y significativa.
El camino hacia la recuperación es diferente para cada persona. Puede haber avances, contratiempos y nuevos logros a lo largo del proceso. Lo más importante es mantenerse conectado con la atención.